Historia

En el marco de un proyecto educativo nacional que busca revitalizar la educación costarricense mediante diversas estrategias que transformen el acto educativo en una oportunidad para niños, niñas y jóvenes, se ha planteado la necesidad de investigar sobre la gestión educativa de calidad y su vinculación con componentes protagónicos que influyen directamente en el proceso educativo, tales como el comportamiento organizacional y la autoevaluación institucional.

El Estado costarricense, en su búsqueda de minimizar la brecha social entre pobres y ricos y de mejorar las formas de educar, ha establecido el Departamento de Centros Privados con el objetivo de supervisar y garantizar un adecuado desarrollo de la educación privada.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica, en junio de 2003, firmó un convenio con el Ministerio de Educación Pública con el propósito de participar activa y cristianamente en la educación del país. Para ello, integró el Sistema Nacional de Educación Católica (SINADECA), con la intención de promover una agenda participativa a nivel nacional a través de escuelas, colegios, educación informal y educación para la diversidad, así como otros enfoques emergentes que surgen del pueblo, con el fin de fortalecer el sistema educativo y brindar una educación integral y actualizada.

Esta iniciativa representa un fortalecimiento de los esfuerzos de grupos organizados que, de manera privada, han buscado impulsar proyectos educativos, a veces con la preocupación de que un gobierno cualquiera no los apoye, sino que los deslegitime.